La ducha escocesa (3 y última), la semana en la que el mundo se volvió y me volvió loco, y un posible hasta siempre
(como decíamos hace dos o tres semanas)
...saltamos de la cama. ¿Qué se puede esperar de un día que comienza con tener que levantarse? Pues mierda y más mierda... El móvil comienza a escupir las primeras noticias relativas a que en Barcelona hay problemas con los vuelos... son las 7 de la mañana, y lo que iba a ser un viaje de placer se sigue convirtiendo en una pequeña locura. Discutimos un momento sobre lo que de veraz pueda tener el hecho, ya nos encontramos el día anterior con que algunos desplazados pretendían llamar al club quejándose de que los taxis no les paraban en Glasgow... pero esta vez la queja era justificada.
A toda prisa, enciendo mi portátil y redacto como buenamente puedo, en pijama, con mis gafas de culo de vaso y los pelos de punta la noticia de los problemas en El Prat.
"T´he de dir una cosa", me espeta mi acompañante de habitación. Coño, ya tiemblo, este tío ha descubierto que escuchar Loco Mía en el mp3 me relaja antes de ir a dormir... "Ronques, tio". Se siente...
Una ducha rápida, tiempo justo para hacer las maletas y el check out; mientras una parte de la expedición se dedica a seguir durmiendo, nosotros bajamos al salón del hotel a tomar un (asqueroso) café con unos (aceptables) bollos.
Cuatro de nosotros montamos en el Ford negro y salimos hacia Edimburgo. Son las 9 de la mañana. Hay caras de preocupación, algunos de nosotros tenemos amigos retenidos en El Prat y evidentemente, es un tema de muy complicada solución por la premura de tiempo y la distancia.
Uno se da cuenta que mantener el tipismo en ciertas zonas del mundo tienen su precio, y la ridícula conexión viaria existente entre Glasgow y Edimburgo se revela insuficiente para absorber el tráfico existente entre ambas ciudades. Ya temblamos pensando en que deberemos apurarnos para poder captar el ambiente de la Fan Area, que abre a las 10:00 de la mañana. Los teléfonos sacan humo escupiendo noticias y versiones contradictorias sobre lo que está sucediendo en Barcelona.
Lo curioso de las ciudades del Scottish Corner es que uno no se da cuenta de que ha entrado en ellas, la transición del paisaje rural y el urbano es extremadamente dulce, no como en España donde a base especulación y mal gusto nos hemos cargado nuestro entorno de manera irrecuperable. Volvemos a tener la sensación del día anterior: en la calle el sevillismo ha ganado la batalla, sólo se ven camisetas rojas. Seguimos estando en territorio enemigo.
Tras la pertinente bromita de dejar a Via preguntando el itinerario correcto mientras nos fugábamos con el coche, descendemos en la base del Castillo de Edimburgo, una impresionante mole construída sobre un volcán extinguido; fotos para el recuerdo, que aún no tengo en mi poder, todo se andará... Más chulos que un ocho, e ignorando las señales de prohibición, Nacho mete el coche en la antesala del patio de armas, pero en ese momento un émulo de Sean Connery en Los Inmortales nos prohibe el acceso, con una firmeza que hace pensar en que si nos mostramos reacios a obedecer su espada partirá en dos la chapa del coche. Damos media vuelta y nos vamos a la playa, preciosa, que merecería una visita más prolongada, pero los nervios empiezan a hacer mella y preferimos volver a Glasgow: necesitamos ver pericos...

Recogemos a las bellas durmientes en el hotel, y nos dirigimos en los dos coches hacia la Fan Area; como somos tan majos, nos metemos de lleno en la zona sevillista, aquello está realmente a reventar. Tengo un mal presagio, no me gusta lo que veo y empiezo a odiar Glasgow... afortunadamente, encontramos la zona perica, y su centro neurálgico, Merchant Place, un viejo mercado de abasto de frutas ocupado por nuestra afición. Deseando ocupar la mente en algo, acompaño a la calle a Nacho, Francesc y Joan a grabar imágenes, opiniones de la gente; que poco pensaba en ese momento en que tanto trabajo no serviría de nada, no se emitieron a causa de la derrota. Lo más destacado es ver como la gente señala, comenta, pregunta a nuestro alrededor. A veces no somos conscientes de ello, pero hemos sido capaces de hacernos un huequecito en el universo de los españolistas, que nos saludan, nos felicitan, nos dan las gracias y quieren hacerse fotos con los "mediáticos". Hasta ese día no hemos sido conscientes de que cuando escribimos algo, cuando hacemos un programa, la gente nos lee, nos ve, les gusta o no lo que hacemos, pero hemos pasado a ser alguien en su día a día, en su cotidianeidad.
Volvemos de la calle, la lluvia empieza a arreciar y el material técnico es muy sensible a la humedad. En la puerta se me acerca Ferruti, uno de esos héroes que vive el Espanyol con el mérito añadido de hacerlo desde la distancia. Un gran tipo. Como también lo es Ferrys, al que saludo con alegría, tal como sucediese en Madrid un año antes. En la cara tiene un gesto de preocupación; como otros muchos desplazados, él está en Escocia, pero su entrada para el partido está en el bolsillo de algunos de los que están teniendo problemas para viajar... como es la hora de comer, nos acompaña al grupo a buscar un restaurante.
Dios Mío, pero, ¿qué tipo de gastronomía es la anglosajona? Nos metemos, guiados por el sabio olfato del mestre Via, en un restaurante creo recordar que malayo, donde imaginaos cual era la oferta de platos que lo más decente que encuentro es un bocadillo de canguro con hierbas, más bien con pasto de ovejas, diría yo. Al primer bocado creo que voy a vomitar, ni siquiera aquel pan infecto que parece rebozado de vello público de Carmen de Mairena parece mínimamente comestible. Me empieza a entrar un ataque de pánico, y salgo a que me caiga la lluvia para llamar a mi novia, que me cuente algo de casa, que me haga pasar los nervios... Cuando vuelvo a entrar tras diez minutos de conversación, han retirado afortunadamente aquella basura infecta y podemos dedicarnos a la tertulia. Nacho y su novia vuelven (ellos, más listos que nosotros, se han ido a un McDonalds, que en esas tierras es equivalente en calidad a El Bulli de Ferran Adrià), y nos ponen al corriente de que mucha gente que conocen ha quedado en tierra, en Barcelona, que se ha vivido un verdadero drama...
Se va acercando la hora del partido; tomamos la puerta y vamos a buscar los coches. En el camino, junto a un escenario unas impresionantes bailarinas ("a por ellas, oh ehhhhhhhh") mezclan una actitud de showgirls con el ceihlid... estoy distraído, absorto con el meneíto en cuestión, cuando veo que Nacho y Vía se han subido a un bus de dos pisos para grabar a la multitud, imágenes que tampoco han visto la luz por el momento. Entonces se completa el círculo, veo a un personaje enkiltado que se dirige hacia mí; fuerte y cariñoso abrazo con un Suer recién aterrizado, y en muy buena compañía, desde las Islas Baleares. Gracias a él, nos hacemos una foto de grupo que para mí será el recuerdo que a lo largo de los años refleje mejor lo vivido aquel día:

Nos despedimos, y tomamos camino a Hampden Park. Sigo teniendo sensaciones extrañas, recuerdo el corteo hasta el Bernabéu del año pasado y no tiene nada que ver con este viaje en coche. Me saca de mi ensimismamiento la llamada de Igor, uno de los productores de Canal Català, con el que había gestionado una intervención televisiva en directo de Francesc. Me llama la atención como es capaz de ordenar sus pensamientos en ese momento y expresarlos en público, porque yo no puedo centrarme, parezco incluso de mal humor, no quiero que nadie me hable. Aparcamos en uno de esos barrios típicos del extraradio, que parecen sacados de una película ambientada en la Revolución Industrial. Yo, que soy tan reacio a dejar nada en el interior de los coches, dejo mi ordenador de 1.200 € en una calle desierta de una de las ciudades con mayor índice de criminalidad de Europa... pero es que hoy el Espanyol juega una final europea a doscientos metros de allí...
En el camino, desde algunos de los coches nos dan mensajes de ánimo al reconocernos, que generosa es la gente en este bendito club, nunca me cansaré de decirlo. Control de seguridad, cacheo mínimo y estamos en el Estadio Nacional de Escocia. Es sencillamente espectacular... aprovechamos el tiempo para hacernos unas fotos, hasta que poco a poco nos vamos juntando allí viejos amigos. Estoy ensimismado, mirando al cielo, cuando me dan un abrazo. Es Maraña, el administrador de PericosAmbWebs, viejo conocido de SomPericos. Hacía muchísimo tiempo que no le veía, y agradezco muy sinceramente ese cariñoso gesto.
Veo cosas que no sé si me gustan mucho, o no me gustan nada, aquello es una batalla de banderas de todos los colores (¿era una de las Islas Canarias la que ondeaba enmedio de aquella maraña de trapos?) que no acabo de entender, yo que por llevar, no llevo ni un triste pin, y mira que tengo donde elegir. Allá cada uno con sus batallas, yo dedico unos instantes a sacar un amuleto, una foto de Pere Gibert, el maestro de Ricardo Zamora, que aunque fuese en imagen estuvo también presente en Hampden, aunque para la inspiración que le dio a Gorka a la hora de parar penalties, mejor me la hubiera dejado en casita.
Llegan algunos de los damnificados de la maldita Travel Gallery: Mikel y Efim, este último con una cara de desesperación, cansancio y pena por los que quedaron en Barcelona que no le abandonó a lo largo de toda la noche. Nos explica que en Barcelona también quedaron elementos de animación de La Curva, más que nada para que lo sepa alguna gente que tildó a ese grupo de poco previsor. Estos días me he reafirmado en mi impresión de que la ignorancia es siempre muy atrevida...
El partido... Màgic, con el que comparto grada, lo definió muy bien, como apenas se ve medio campo, al menos no sufres, al no discernir exactamente lo que está pasando. Lo paso fatal, como pocas veces lo he hecho en un estadio, es algo horrible, es una pesadumbre que se somatiza y pasa a ser física. A la media parte, cuando pasan por los videomarcadores las imágenes de Madeleine McCann , la niña desaparecida el 3 de mayo en Praia da Luz, Portugal, la mezcla se sentimientos hace que a muchos de los que allí estamos nos broten las lágrimas. La vuelta, sufrir, sufrir, sufrir hasta el gol de Jonatas, que hace que incluso gente caiga rodando por las gradas, y se vivan amagos de infarto a pocas sillas de nosotros. Los penaltys... todos lo sabemos, y todos recordamos lo que pasó después. Llanto en todos los jugadores, los aplausos de un Rufete que no quiere marcharse del campo, en fin, un drama del 15. Muchos dicen, decíamos, que allí el Espanyol no perdió, pero eso es una estupidez de un tamaño enorme. Perdimos, y perdimos algo muy importante, casi irreparable. En fin, no estoy a estas alturas de la temporada para debatir, pero la victoria hubiera sido extraordinariamente importante para el club, y cada día que pasa me duele más la oportunidad perdida.
Los que estamos más enteros ejercemos un poco de asistentes de los más derrotados. Los que más sufren, son los más jóvenes, y los más mayores, unos porque nunca han visto perder a su Espanyol, y otros porque piensan para sus adentros que nunca más volverán a verlo ganar...
Salimos de Hampden, y mientras algunos de nosotros han de tragarse las lágrimas para que no se entele el objetivo de la cámara, y porque entrevistar con el rostro lloroso queda mal, otros vamos a un 24 Hours Open a comer algo, a deambular por los pasillos del centro comercial para evitar pensar en la derrota. Hacemos tertulia con los sevillistas, que nos dan todos los ánimos del mundo, no tengo nada que reprochar a los que se cruzaron conmigo. Ellos ganaron, nosotros perdimos, y no hay más tela que cortar. Uno me sonrie y me dice: "coño, cuando llamo a Cofidis ya ni me cogen el teléfono...". El presente es suyo, el futuro... el futuro, Dios dirá.
A la vuelta, tras una espera en la terminal en la que los únicos que no podemos dormir somos Puromán y yo, subo en el avión y me quedo aplastado de inmediato. Cuando despierto, ya sobrevolamos Girona y todo se precipita. Defecciones en el grupo, y muchas ganas de llegar a casa. El colofón, el punto final al hundimiento y el catalizador que provoca el torrente de llanto, es la llamada telefónica de una madre que explica que su niño, un perico de cinco años, se ha pasado todo el día dando la vuelta a los periódicos porque no quiere ver como los titulares cuentan como su Espanyol perdió de la forma más triste una competición que ya pensábamos que era nuestra. C´est la vie, et ça c´est tout! Una verdadera ducha escocesa, a ratos caliente, y las más veces muy, demasiado fría.

La semana en la que el mundo se volvió loco y me volvió loco a mí.
Lunes por la tarde. Volvemos del grabar el programa de la tele y paramos en la autopista a devorar algo, son ya muchas horas sin comer. Llamada en el móvil de Francesc; me lo pasa: "et busquen de Ràdio Barcelona". Levanto mi dedo corazón mientras muerdo la pulga de fuet. "Què si cony!!!". Bueno, pos fale. Me habla una de las productoras de La Gradería porque por lo visto el famoso tema de la canonización de Raúl Tamudo, broma fruto de la euforia que creé en el año 2004, se ha disparado ya que alguien ha visto que ahí pede estar la anécdota de consumo de la semana, y les gustaría que al día siguiente hiciera unas "declaraciones" al respecto. Bueno, no me gusta demasiado salir en público, pero me siento moralmente obligado ya que a fin de cuentas yo cada semana dependo de la buena voluntad de los periodistas para que asistan a poltiví, y yo que no soy nadie no voy a ir con mandangas...
Al día siguiente, martes, entro por la mañana en ese espacio de Ona FM, y creo que mis minutos de "gloria" afortunadamente han pasado a la historia. Norlllll, craso error... al cabo de unos minutos, me suena el móvil y es Paco Jo, Francisco José Delgado, conductor de SER Deportivo en Radio Madrid, que desearía también que entrase en directo. Gluuups... me comenta que Tomás Guasch también participará, y le cuento que le diga quien soy, que ya nos conocemos. Realmente me divierto mucho al hacerlo, y luego hablando con Guasch me agrada saber que quedaron muy contentos con el tono que le dimos al tema, que acostumbrados al victimismo que suele acompañar a determinadas manifestaciones les sorprendió el buen humor que nos gastamos por aquí.
Mañana del jueves. Vuelve a sonar el teléfono, el tema, que se ha publicado en AS, El Mundo, etc etc etc, ha llamado la atención de RAC 1 y de COM Ràdio; grabo una participación para la retransmisión de Eduard Cabré, que adjunto aquí, y que está encuadrado en un montaje sobre nuestro ídolo que me gustó muchísimo, realizado por la gente de la COM:
Y al cabo de un rato, me llama un redactor de un programa de RAC1, pero no el deportivo como yo creía, sino el Versió RAC 1 de Toni Clapés, al que enseguida doy mi sí, es un periodista al que tengo mucho cariño dado que en una época de mi vida en que estuve enfermo me hizo mucha compañía por las tardes, y me divirtió en momentos en que realmente lo necesitaba. Hay que decir que Clapés, a pesar de su barcelonismo, aceptó perfectamente todas las bromas y guiños sin inmutarse, cosa que le agradezco muchisimo, incluso una relativa a su compañero de cadena, Jordi Basté, que podéis escuchar aquí:
Acto seguido, el tiempo justo de imprimir un par de cosas, y Francesc pasa a buscarme para ir al acto de la presentación de la biografía de Tamudo. Ya en el coche, suena el móvil. Es Jordi Basté; evidentemente, no voy a explicar los términos de una conversación privada, sólo algo que él quiere que quede muy claro, que no fue el responsable del puñetazo que se oye cuando marcó Tamudo. Le creo, por supuesto. Valoro muchísimo el gesto de Basté, un periodista de gran relevancia en Catalunya, de querer hablar conmigo durante una hora, en la que pude exponerle algunos de los sentimientos del españolismo, del porque se sienten dolidos por el trato de los medios, y él me dio las suyas respecto a su posición. Unas las acepté, otras, pues no. Al final de la conversación, me quedo con el hecho de que creo que pude exponer el eje de mi argumentación ante él, que un día u otro los medios que tratan de Espanyol y Barcelona habrán de cruzar sus vidas, hablar y llegar a consensuar sus posiciones en pos de un trato más igualitario. Una experiencia realmente interesante.
Última intervención, domingo en el magazine de COPE Catalunya L´alternativa, en el que por fin, tras tantas intervenciones, alguien pronuncia la palabra mágica, que yo llevaba oir durante toda la semana: "però, això no és molt friki?". Sí, Olga, es muy friki, en eso consiste la gracia, aunque creo que me supera en frikismo el titular el día antes del derby "¡A por ellos!", vamos, es que es muy complicado el mero hecho de empatarlo...
Para matar por siempre jamás el tema, dedicar unas palabras a Joan Poquí, alias el "Panzer de Les Corts". En EMD, afirma el Panzer en un escrito titulado: "A San Manolo le sale un sucedáneo" que los españolistas "son unos copiones" por este tema, dado que "hace unos meses el Forum Manolo Clares ya pidió la beatificación del exdelantero azulgrana (...) y tienen toda la documentación que así lo acredita."
Señor Poquí, varios apuntes: el Forum Manolo Clares merece todos mis respetos porque entiende el deporte como lo hago yo, con toda la coña y buen humor posibles, y sólo por eso merecen mi cariño y mi aplauso, y les dejo totalmente al margen de usted, ojalá iniciativas como esa se extendiesen el todo el mundo del fútbol. ¡Bravo! Segundo, hay unas maravillosas reposiciones de Barrio Sésamo que explican la palmaria diferencia entre antes y después, y evidentemente mayo de 2004 viene antes que noviembre de 2006, que fue la fecha en la que el FMC presentó su iniciativa. Tercero: por mucho que le sorprenda, hay vida más allá del FC Barcelona, para lo bueno y para lo malo. Poquí, a ver si aprendemos a documentarnos; ya sé que tal vez estoy pidiendo un imposible pero ánimo, que usted puede. Le apoyamos de todo corazón.
Un posible hasta siempre
Antes de echar el cierre a este blog, no puedo por menos que agradecer a la gente que este año se ha tomado la molestia de leer, comentar, criticar y compartir sus opiniones en él. He sido un blogger nefasto, estos últimos meses el tiempo que he invertido en otras aventuras me ha sobrepasado, y no he sido capaz de llevar al día todas mis tareas como hubiese sido mi deseo. Este verano también se prevé agitado, y sólo espero que a la vuelta en septiembre haya sabido optimizar mi tiempo para dejaros de vez en cuando alguna de mis cosas, mis futilezas, porque escribir y leeros aquí para mí es la mejor terapia. Echamos el telón con un video que dedico con todo el cariño a mi querido señordelpuro, con el deseo de que su visión le insufle ánimos y fuerza. Un abrazo a todos y, simplemente, gracias.................................





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